El Iceberg de la Ansiedad

El iceberg de la ansiedad

El Iceberg de la Ansiedad

 ¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta innata y necesaria del cuerpo ante situaciones de emergencia y peligro que despiertan una emoción ancestral, el miedo, con una función de instinto natural de protección.

Ha formado parte de la evolución y adaptación del ser humano en la vida.

La sabiduría corporal responde con ansiedad de manera efectiva ante situaciones puntuales de estrés, una amenaza.

Permite abordar la situación adecuadamente en relación con la supervivencia.

La ansiedad es necesaria para mantener el equilibrio natural.

Aunque, en ocasiones deja de ser una respuesta natural y puede llegar a convertirse en un trastorno.

En ese caso, conviene afrontarla lo antes posible,  y si se puede desde una visión más holística, mucho mejor.

¿Por qué de forma holística?

Sencillo, en el ser humano confluye no sólo el cuerpo físico, sino también la mente, las emociones, el alma; Ser Esencial, la herencia de los ancestros.

 

La parte vísible; los síntomas

 

  • Estar a la defensiva. 
  • Alerta constante.
  • La irritabilidad.
  • Creer y sentir que no se tiene tiempo, ” Es que no tengo tiempo para eso” “No puedo, no tengo tiempo para… “
  • La sensación de falta de aire.
  • El exceso de sudoración.
  • Dolor en el pecho.
  • Nudo en el estómago.
  • Trastornos alimenticios.
  • Hormigueos.
  • Mareos.
  • Temblores.

 

Son algunos de los síntomas que  la ansiedad, no natural, manifiesta y sentimos en nuestro cuerpo físico.

Si estos síntomas están presentes en tu vida, el día a día suele ser desagradable.

Además, son señales claras de que la ansiedad  se ha convertido en un trastorno psicológico.

No hay motivos biológicos para tal respuesta. 


La ansiedad no es un mosquito que pasa y me pica, tiene un propósito: ¡Llamar tu atención!

Maria Teresa Llobet


Esta respuesta innecesaria, indica que hay un desequilibrio interior.

Esto nos limita en mayor o menor medida, depende de cada persona.

Conviene atenderlo lo antes posible para recuperar el equilibrio natural.

De lo contrario, si no se afronta, con el tiempo, se pueden generar problemas más graves de salud.

  • Estados de pánico.
  • Fobias.
  • Depresión.
  • Ataques de ansiedad.
  • Vértigo.

En cualquier caso, ninguno de los síntomas indicados, son plato de buen comer.

Pero más que seguir hablando de las sintomatologías, es conveniente  poner el foco en la oportunidad de transformación personal que existe cuando la alarma de la ansiedad está encendida sin necesidad biológica de protección por instinto de supervivencia.


Ocultar o reprimir la ansiedad, produce, de hecho más ansiedad.

               Scott Stossel


 

La parte no visible; Las causas que la originan

Tal vez pueda parecer increíble.

Pero así es, hay otra parte que no se vé, pero está.

Un claro ejemplo de ello es el iceberg.

 

De excursión por el iceberg ansiedad.

El iceberg de la ansiedad, nos ayuda a comprender mejor la situación que se experimenta con la ansiedad.

La parte visible; lo que se manifiesta y se siente en el cuerpo físico; equivale a los síntomas.

Lo que no se ve pero está, sería lo que sucede en tu interior.

Esa parte por descubrir de uno mismo, el único lugar donde se encuentran las causas origen, que provocan los síntomas de la ansiedad.

  • Los miedos.
  • Las emociones.
  • Los traumas.
  • Las heridas emocionales pendientes de sanar.
  • Experiencias que te marcaron negativamente en tu infancia.

Con el tiempo la verdad sale a la luz, asimismo, tu cuerpo manifiesta la verdad de tu interior. 

                                                                                                               Loreto Guarner

¿Qué hacer para reducir los síntomas de la ansiedad de forma natural en tu día a día?

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3 Pasos De la Ansiedad a la Esencia con Mindfulness

 

 

 

 

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